5 Tipos de panza y a qué se debe cada una


Una vez que hayas identificado tu tipo, puedes transformarla siguiendo el siguiente plan y conseguir ese vientre plano rápido.

1.- Panza de neumático



Cómo identificar este tipo

Estas personas tienden a llevar una vida sedentaria, tal vez con trabajos que los mantienen en el escritorio. También pueden tener un vínculo emocional con los alimentos azucarados.

Por suerte, esta “llanta de repuesto” es uno de los problemas de  estómago más fáciles para eliminar ya que es causada por el consumo de los alimentos equivocados y no hacer suficiente ejercicio.

Malos hábitos típicos

Si haces muy poco ejercicio, comes mucha azúcar y carbohidratos refinados en productos como galletas, pasteles y pan blanco, o confiar en carbohidratos con almidón como las pastas y el arroz, es probable que tengas una barriga con sobrepeso con el acompañamiento de grasa en las piernas y las caderas.

Plan de cambio

– Detén el conteo de calorías y ponte a favor de una dieta saludable llena de alimentos frescos no elaborados, como el pescado, verduras orgánicas, y si comes huevo y carne, que sean de libre pastoreo. Empieza el día con huevos y salmón ahumado, o incluso pollo asado y verduras. No tengas miedo de comer grasas buenas, como el aguacate, nueces y pescado azul. Estos estimulan tu cuerpo para quemar la grasa del vientre, dándote un vientre plano.
– El ejercicio es la clave para ayudar a este tipo de abdomen. Simplemente haz un largo paseo, haciendo zancadas, sentadillas en casa o una clase de yoga será beneficioso. No necesitas un gimnasio.

Consejos para este tipo de vientre

Si sueles recompensarte regularmente en un día duro con un pedazo de pastel, o lidias con malas noticias comiendo una galleta, es importante recordar que ser bella tiene tanto que ver en cómo te sientes, cómo te mires. El punto de partida para cualquier transformación de abdomen es sentirte feliz.

2.- La panza por estrés



Cómo identificar este tipo

El abdomen del tipo estresado suelen ser sobre-cumplidores con personalidades perfeccionistas. Por lo general son también susceptibles a las condiciones digestivas como el síndrome del intestino irritable (SII), que puede causar hinchazón y hacer que el vientre se vea mucho peor.

Las ‘panzas’ por estrés son fáciles de detectar, ya que el peso está específicamente por el diafragma y la zona umbilical. Cuando estamos estresados, producimos cortisol, una hormona que estimula el cuerpo para aferrarse a la grasa alrededor del estómago.

Vientres estresados también serán bastante duros al tacto, más que tambaleantes.

Malos hábitos típicos

Es probable que te saltes comidas, abusas de tu sistema suprarrenal con el exceso de cafeína y comes comida chatarra por conveniencia.

Plan de cambio

– Duerme temprano. Las mujeres estresadas casi siempre duermen mal, interrumpe la producción de leptina, la hormona que ayuda a regular el apetito y el metabolismo. Esto es porque comemos más cuando estamos cansados y nuestro cuerpo pide grasa por medio de alimentos azucarados para un impulso de energía instantánea.
– Combate el agotamiento con una estrategia de relajación por respiración profunda, medita y date baños largos antes de acostarse para fomentar el sueño, limita el consumo de café a no más de dos tazas al día.
– No te quemes ejercitando demasiado. Un cardio excesivo aumenta los niveles de cortisol y no es la respuesta. En cambio, haz yoga, caminatas y el trabajo de resistencia con pesas es perfecto para esculpir y construír fuerza, mientras que calmar el sistema.
– El magnesio es un mineral calmante para ayudar a calmar un vientre estresado. Se aconseja comer muchos alimentos ricos en magnesio, como las verduras de hoja verde, nueces de Brasil y las semillas.

Consejos para este tipo de vientre

Practicar estiramientos y posturas de yoga (u otras prácticas) anti-estrés en la noche, puede ayudar a disminuir los niveles de cortisol, mientras que los tés de manzanilla o otras hierbas puede ayudar a relajar más al cuerpo.

3.- La ‘pancita’


Cómo identificar este tipo

Estas mujeres tienden a ser mamás ocupadas o tienen carreras más exigentes. Pueden incluso ser adictas al gimnasio, pero atrapadas en una rutina de ejercicios y dieta, quizás siempre comiendo los mismos alimentos y haciendo la misma rutina en el gimnasio, que la mantiene delgada, pero la deja con un bajo abdomen que estropea su silueta.

Malos hábitos típicos

Hacer abdominales excesivos y el uso de elementos de gimnasia rebuscados como ab rollers puede poner una tensión en los flexores de la cadera y la espalda baja, provocando que los músculos de la vientre sobresalgan y ese tipo de panza sea el resultado.

Plan de cambio