He sufrido pero he aprendido....


He cometido muchos errores.
He llorado por quién no debía y he reído 
con falsas amistades, he tropezado 
dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más, me empujaron y caí 
estampada con la tercera. 

He perdonado mucho, demasiado, 
he callado te quieros que, 
por miedo o por inseguridad, se quedaron 
por mucho tiempo en el aire. 
Algunas veces me he despertado 
con ganas de comerme el mundo y otras donde parecía que el mundo me comía a mi. 
He gritado con fuerza pero mi voz 
no siempre salia, y he callado verdades 
por no hacer daño. 

Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir. 
He abrazado a la persona que pensé 
que nunca me haría daño y me he 
dado cuenta de que esa persona no 
se merecía ni el roce de mi piel. 
He tenido la sensación de volar más alto que las nubes, en el lugar más insospechado. 

He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podía más, hubo días donde me sentía alegre y otros que no quería ni mirarme al espejo. 

He descubierto que el paraíso puede encontrarse en el tacto de una piel suave, que las caricias son más fuertes que los golpes y que los besos pueden hacerte volar.
He disfrutado de pequeños detalles, y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. Y el secreto, el verdadero secreto de todo está en no arrepentirse de nada.